Cuando una empresa utiliza garrafones como suministro de agua, el gasto que representan puede pasar desapercibido, especialmente cuando no se tiene programados los pedidos y la compra se realiza de acuerdo a las necesidades de consumo. El problema es que esa dinámica puede dificultar identificar cuánto representa realmente el abastecimiento durante un mes o un año.

Por eso, al momento de evaluar cuánto podrías ahorrar con un purificador, conviene conocer el costo real que se genera. 

¿Cuánto gasta realmente una empresa en garrafones?

Para identificar el gasto de tu empresa en garrafones, no necesitas comparar precios de internet ni utilizar información de otros negocios, ya que tanto el consumo como el precio por garrafón pueden variar considerablemente dependiendo de diversos factores.

La forma más sencilla de saberlo es revisar tus propias compras.  Si el consumo es relativamente estable, puedes empezar con esta operación:

Gasto mensual = garrafones consumidos al mes × precio pagado por garrafón

Después puedes proyectarlo:

Gasto anual = gasto mensual × 12

Ejemplo: 

Gasto mensual = 15 garrafones consumidos al mes × $35 precio pagado por garrafón = 525

Gasto anual = 525 gasto mensual × 12 = $6,300

En cambio si tu consumo cambia mucho entre temporadas, lo mejor es revisar varios meses. Por ejemplo, puedes sumar lo gastado durante los últimos seis meses y dividirlo entre seis para obtener un promedio más representativo.

Esto ayuda a evitar que un mes con poca asistencia o una temporada especialmente calurosa distorsione el cálculo.

Lo importante es que la cifra salga de tus facturas y de tu consumo real.

El costo de los garrafones no siempre termina en la factura

El costo de los garrafones va más allá de su precio, también implica cierta costos de logística. Hay que recibirlos, encontrar un lugar para almacenarlos, moverlos hasta los dispensadores y controlar cuándo hace falta pedir más.

En una oficina pequeña quizá esto se resuelva sin mayor complicación. En una empresa con varios pisos, distintos turnos o muchos puntos de hidratación, la dinámica puede ser diferente y requerir más coordinación.

Por eso, al calcular cuánto podrías ahorrar con un purificador, lo más útil es separar dos cosas: el gasto económico que puedes comprobar y las tareas operativas que acompañan al modelo de garrafones.

¿Cómo comparar ese gasto con un purificador?

Cuando ya sabes cuánto gastas en garrafones, es más fácil compararlo con una propuesta de purificadores de agua. La clave es asegurarte de que ambas alternativas resuelvan una necesidad equivalente. 

Si actualmente tienes varios dispensadores repartidos en diferentes áreas, la nueva propuesta deberá considerar el suministro a esos mismos puntos. De lo contrario, puedes recibir una solución aparentemente más económica, pero que no cumpla con las necesidades de la empresa.  

Cuando la comparación es equivalente, puedes utilizar estas dos operaciones:

Diferencia mensual = gasto actual en garrafones − costo mensual de la nueva solución

Diferencia anual estimada = diferencia mensual × 12

¿Un purificador de agua siempre resulta más barato?

No necesariamente. Y esa es precisamente la razón por la que vale la pena comparar antes de tomar una decisión.

Una empresa con poco consumo puede encontrar que los garrafones siguen siendo una solución sencilla para su operación. Sin embargo, otra que compra grandes cantidades de garrafones, administra varios puntos y recibe entregas frecuentes puede llegar a una conclusión distinta.

También puede ocurrir que ambos modelos tienen un costo parecido. En ese caso, la decisión ya no depende únicamente del dinero, sino que se debe valorar temas logísticos como el almacenaje de envases, la coordinación de pedidos, el traslado de garrafones entre áreas.

¿Qué debes comparar antes de decidir entre purificadores de agua o garrafones?

Antes de enfrentar una cifra contra otra, asegúrate de que la propuesta de purificación corresponda realmente con lo que necesita tu empresa.

No basta con saber cuánto cuesta al mes. También conviene revisar cuántas personas utilizarán el servicio, cuántos puntos de hidratación se contemplan, qué capacidad tendrá el sistema y qué condiciones de instalación existen.

Además, es importante revisar qué incluye el servicio y qué conceptos podrían cobrarse por separado. De esa manera, evitas comparar un precio aparentemente bajo contra un esquema que después requiere gastos adicionales.

Si todavía estás evaluando cómo funciona el modelo de purificadores, puedes consultar nuestra guía sobre renta de purificadores de agua para empresas, donde se explica con mayor detalle qué revisar antes de contratar.

¿Qué pasa si tienes varios dispensadores?

El número de dispensadores ayuda a entender cómo está distribuida el agua dentro de la empresa, pero no necesariamente representa un costo adicional que debamos sumar al cálculo.

Tal vez los dispensadores ya son propiedad de la empresa, quizá forman parte del servicio del proveedor o puede existir algún gasto de mantenimiento. La única forma de incluirlos correctamente es utilizar lo que realmente pagas por ellos.

Lo que sí conviene revisar es qué función cumplen. Si tienes tres puntos de hidratación distribuidos entre distintas áreas, la propuesta nueva debería considerar cómo se atenderán esos mismos espacios.

Así, el número de dispensadores deja de ser una cifra para “aumentar el ahorro” y se convierte en algo mucho más útil: una referencia para comparar la cobertura de ambas opciones.

Saber cuánto gastas hoy es el mejor punto de partida

Antes de decidir si vale la pena dejar los garrafones, revisa cuánto representan durante un mes y un año. Esa cifra te permite tener una conversación mucho más clara sobre costos y evita basar la decisión en porcentajes generales de ahorro.

Después puedes comparar ese gasto contra una propuesta que cubra el mismo consumo y los mismos puntos de hidratación. Si existe una diferencia económica, podrás verla con claridad; si los costos son similares, todavía podrás valorar qué modelo resulta más práctico para tu operación.

En Purifika, podemos ayudarte. Solicita una cotización para tu empresa, comparte tu ciudad, número de colaboradores y puntos de hidratación para conocer las opciones disponibles.

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