Todo mundo sabe que al consumir agua embotellada existe un impacto ambiental por el desecho del plástico PET al medio ambiente. Incluso cuando se usa agua de garrafón, es sabido por todos que el envase sólo sirve para algunas llenadas y finalmente también termina desechándose.

Pero la historia no termina ahí, ya que la contaminación del agua embotellada se extiende aún más. El agua de botellas y garrafones es purificada y envasada en plantas que están lejos de los puntos de consumo (hogares, oficinas, fábricas, etc.), por lo que todos los días miles de camiones en todo el país se dedican a transportar esa agua embotellada para hacerla llegar hasta el usuario final.

Es ahí donde hay que sumar a los desechos de plástico PET, el consumo de combustibles fósiles y las emisiones de gases contaminantes (CO, CO2, entre otros) a la atmósfera, el desgaste de las piezas y llantas de los camiones, así como la acumulación de más y más tráfico en nuestras ciudades que cada vez están más saturadas.

La purificación en punto de uso es una solución que ya tiene algunos años en el mercado y que cada vez adquiere más popularidad en hogares y negocios que deciden poner fin a esta modalidad de consumo de agua que resulta tan contaminante.

Estos hogares y empresas que han decidido cambiar a la purificación punto de uso también logran importantes beneficios como la liberación del espacio que antes se usaba para almacenar garrafones, se evitan los desabastos de agua purificada, y también se genera un importante ahorro.

Por todo lo anterior, elegir una empresa de purificación de punto de uso como Purifika es una excelente opción ya que tiene más de 15 años de experiencia en el mercado mexicano y cuenta con una red de 30 franquiciatarios a nivel nacional, ofreciendo la mayor cobertura en ciudades y poblaciones de México.